Hoy nos adentramos en una de las más actuales disputas sobre protección solar: ¿Hay diferencia entre filtros físicos y filtros químicos? ¿Cuál de ellos se recomienda en un buen protector solar?

A continuación, os damos todos los detalles:

Diferencia entre filtros físicos y filtros químicos

Filtros físicos o filtros minerales

Los que actualmente están permitidos en la EU son el dióxido de titanio (TiO2) y el óxido de zinc (ZnO). Crean una película sobre la superficie de la piel que actúa como filtro frente a la radiación ultravioleta.

Son insolubles en la fórmula cosmética y nunca estarán disueltos si no que están dispersos en el medio. La ventaja que tienen: que son fotoestables, no se degradan con la luz.

Cuando la radiación ultravioleta incide sobre los óxidos metálicos absorben energía ultravioleta con una longitud de onda entre 400-280 nm (UVA+UVB). Al absorber esta energía los electrones de la capa basal se excitan y pasan a un estado excitado en la banda de conducción. Posteriormente, vuelven a su estado normal y como consecuencia emiten una radiación con una energía menor que la incidente.

La energía emitida tiene una determinada longitud de onda, en el caso de los filtros físicos corresponde a una longitud dentro del espectro visible,y por eso, vemos el color blanco.

Filtros químicos u orgánicos

Como hemos visto antes, los filtros minerales emiten en el visible y por tanto se “ven blancos” un problema que se soluciona en parte gracias a la nanopartículas.  Para solucionar este efecto blanco tan anti estético «nacieron» los filtros químicos, aunque su nombre real debería ser filtros orgánicos, ya que son moléculas a base carbono, oxigeno e hidrógeno.

Se consideran filtros químicos los compuestos que poseen un grupo cromóforo en su estructura, que son capaces de absorber la radiación ultravioleta. Los cromóforos son grupos aromáticos o grupos con enlaces dobles conjugados, que contienen electrones capaces de “saltar”.

Su funcionamiento es similar a los filtros físicos, solo que en este caso, la energía procedente de la radiación ultravioleta se transforma en calor (radiación térmica).

La ventaja de los filtros químicos es la ventana tan amplia que existe de protección UVA y UVB. Permitiendo una combinación perfecta entre ellos o con filtros físicos, y por último, son más específicos, ya que algunos de ellos no protegen en todo el rango de UVA, si no solo a una porción: UVA-1 (400 – 340 nm) o UVA-2 (340 – 320 nm), siendo la UVA-1 la más dañina, y con mayor poder de penetración (dermis).

¿Cuál es mejor?

Ambos. La combinación de los dos filtros solares nos cubre tanto el UVA como el UVB. Y si además añades algún antioxidante extra, mejor.

Quizá también te interese:

Protección solar sin nanopartículas

Ventajas del protector solar sin nanopartículas

Conoce los ingredientes que cuidan y nutren la piel

La mejor crema solar para bebés