El próximo 13 de junio, se conmemora el Día Europeo de Prevención del Cáncer Piel 2019. Una ocasión propicia para recordar, cómo prevenir lesiones graves (y no tan graves) en la piel.

Consejos para la prevención de cáncer de piel

  1.  Utiliza protección solar

Elije el filtro solar con sensatez: elije uno que le proteja de los rayos UV-A y UV-B. Los rayos UV-B provocan quemaduras solares, pero los UV-A aumentan además el riesgo de cáncer de piel.

Utiliza un FPS 30 como mínimo: la abreviatura FPS significa factor de protección solar. Ten en cuenta que la protección proporcionada por un FPS no aumenta de forma proporcional al número indicado. Un FPS 30 absorbe cerca del 97% de los rayos solares que causan quemaduras, mientras que un FPS 45 absorbe alrededor del 98%. Ningún filtro solar ni FPS le protegerán completamente del sol.

Aplícate el filtro solar generosamente: unos 30 ml de filtro solar (el tamaño aproximado de una pelota de ping-pong) en todas las partes del cuerpo expuestas al sol. No olvides las orejas, los pies y la parte posterior del cuello. La piel puede tardar hasta 30 minutos en absorber el filtro solar, por lo que deberás aplicártelo unos 30 minutos antes de la exposición.

No olvides repetir la aplicación: cuando estés al aire libre, vuelva a aplicarse el filtro solar cada dos horas, o con mayor frecuencia si se baña o suda. Incluso los filtros solares resistentes al agua pierden su eficacia debido a la humedad, la sudoración, la natación o una aplicación desigual.

Utiliza un bálsamo labial: aplícate un bálsamo labial con un FPS 30 o superior y repita la aplicación cada dos horas.

2. Planifícate el día

Busca la sombra entre las 10:00 y las 16:00 horas: en estas horas del día los rayos ultravioletas del sol suelen ser más fuertes. Si tienes que salir durante este periodo, procura ir por la sombra.

Prepara un equipo de viaje para protegerte del sol: prepara un equipo de viaje con todos los elementos que necesitas para mantener a su familia a salvo del sol, por ejemplo, filtro solar con FPS 30 o mayor, bálsamo labial con FPS 15 o mayor, sombrero, camisa de manga larga y gafas de sol con protección UV ¡No salgas de casa sin él!

Nunca expongas a los bebés a la luz solar directa: protéjelos con ropa protectora cuando salgan durante el día. No deben aplicarse filtros solares a los lactantes menores de seis meses.

3. Evita las camas de bronceado

Te aconsejamos que no utilices camas de bronceado: no existe un bronceado sano. Las camas de bronceado te exponen a la misma radiación ultravioleta (UV) que el sol y se han vinculado a la aparición de cáncer de piel. Las personas que utilizan camas de bronceado tienen muchas más probabilidades de padecer un melanoma que las demás. Si quieres oscurecer el tono de tu piel, prueba productos de autobronceado seguros.

Recuerda que la piel sin protección puede dañarse en tan solo 15 minutos. Así que no olvides tomar precauciones para proteger la piel antes de exponerte al sol.

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