Hoy, 4 de febrero se celebra el Día Internacional contra el Cáncer, una enfermedad catalogada como la segunda causa de muerte a nivel mundial.  Las posibilidades de contraerlo y morir por su causa son muy diferentes dependiendo de dónde se viva. También cambia por países la incidencia y la clasificación como causa de muerte de cada tipo de cáncer. En España, por ejemplo, el cáncer de piel ha aumentado un 38% en los últimos cuatro años. Y no sólo sucede esto en España. Según datos de la OMS -Organización Mundial de la Salud-, las cifras de afectados por cáncer de piel se triplican cada década en el mundo.

Dada el alto índice de incidencia de cáncer de piel entre la población, en Mamás & Protectoras vamos a explicaros en qué consiste esta enfermedad, sus síntomas y métodos de prevención:

Los tres tipos importantes de cáncer de la piel

Carcinoma basocelular

El más común de todos los cánceres, BCC aparece en las células pequeñas, redondas y basales de la capa superior de la piel o epidermis. Por lo general, descubierto en la cara, las orejas, los labios y alrededor de la boca, el cáncer de células basales rara vez se propaga y es casi 100 por ciento curable cuando se trata a tiempo. Sin embargo, si no se detecta, puede causar desfiguración.

Carcinoma de células escamosas (SCC)

Se forma en las células escamosas planas parecidas a escamas de la epidermis. Normalmente se encuentran en la cara, las orejas, los labios, la boca, el cuello, las manos, los brazos y la espalda. A diferencia del carcinoma basocelular, el SCC se puede esparcir a otras partes del cuerpo. Con un tratamiento temprano, es 95 por ciento curable.

Melanoma maligno

El melanoma es un cáncer de los melanocitos. La enfermedad puede desarrollarse como un nuevo lunar (un lunar es simplemente un grupo de melanocitos), o como parte de un lunar preexistente. Altamente curable si se diagnostica y trata a tiempo. Cuando se propaga (hace metástasis), por lo general a los pulmones o el hígado, puede ser extremadamente difícil de curar.

Las personas que se exponen de forma excesiva a las radiaciones ultravioletas tienen un mayor riesgo de contraer cáncer de piel.

Demasiada exposición a la radiación ultravioleta

El principal responsable del melanoma es la radiación ultravioleta. Fundamentalmente por exposición inadecuada al sol o a otras fuentes artificiales.  Como es el caso de las lámparas bronceadoras de ultravioletas. Las radiaciones ultravioletas actúan sobre la piel predisponiendo la aparición de tumores cutáneos.

Se ha observado que el melanoma aparece con más frecuencia en zonas del cuerpo expuestas al sol y que hay mayor número de melanomas en latitudes más cercanas al ecuador. Por ejemplo, Australia es el país con mayor incidencia de melanoma debido a que la mayoría de la población tiene la piel clara y la latitud condiciona una gran exposición solar.

Las personas que se exponen de forma excesiva a la luz de las lámparas de cabinas bronceadoras tienen también mayor riesgo de contraer cáncer de piel.

Edad

En relación con la edad, es más frecuente en adultos entre los 30 y los 60 años, con una media de 50 años. En niños es raro y si aparece su comportamiento suele ser relativamente benigno, sin dar metástasis.

Género

No hay predilección por sexo, su incidencia es similar en hombre y mujeres. Sin embargo, la localización suele ser diferente. En las mujeres jóvenes predomina en miembros inferiores y en los varones más mayores en tronco, cara, cuello y hombros. La distribución de las localizaciones puede tener relación con las áreas de piel expuestas al sol, según las modas en el vestir.

Características personales que predisponen esta enfermedad

El color de la piel es importante para determinar el riesgo de melanoma. Por ejemplo, el riesgo de aparición de melanoma es 20 veces mayor en personas de raza blanca que en las de raza negra. Dentro de la raza blanca el riesgo varía en función del fototipo.

El fototipo de cada persona depende de la capacidad para broncearse, del  color de la piel, cabellos, y de los ojos. Las personas con mayor propensión a las quemaduras solares, que casi nunca se broncean con el sol, tienen un fototipo bajo y más riesgo de melanoma.

tabla incidencias cáncer de piel

*Datos extraídos de AECC Contra el Cáncer

Método de prevención contra el cáncer de piel

El método de prevención contra el cáncer de piel es la protección solar. Debemos utilizar crema solar durante todo el año. Ya sea invierno o verano. El sol siempre incide en nuestra piel.

En Mamás & Protectoras os recomendamos protectores solares con un factor de protección alto y apto para pieles sensibles. De este modo, podéis utilizar la crema solar para vosotras y también para vuestros hijos.

Es muy importante incluir la aplicación del protector solar sobre nuestra piel en nuestra rutina de higiene diaria. Unos 30 minutos antes de salir de casa, mientras nos preparamos para ir al cole o a trabajar. Nos aplicamos la crema solar en las zonas del cuerpo que mantengamos expuestas al sol durante el día. Siempre prestando especial atención a la cara, cuero cabelludo, escote y manos ¡Y listo!

De esta forma prevenimos el cáncer de piel y mantenemos nuestra piel y la de nuestra familia sana y saludable.