Seguro que estáis de acuerdo con nosotros: el maillot, que tan cómodo os resulta para vuestros entrenamientos en bicicleta, se convierte en el peor de los enemigos cuando sumáis kilómetro tras kilómetro bajo el sol  ¡Qué horror llegar a casa y comprobar que tus brazos y piernas están divididas por una «frontera» de pigmento tan infranqueable como el Muro de Berlín!

el maillot de los ciclistas

No os dejéis llevar por la adrenalina del momento como les ha pasado a este par, y poned remedio a las dichosas marcas solares ¡Es muy fácil! Os damos la solución sin cobraros ni un duro. Sólo os pedimos que hagáis caso de estas recomendaciones al pie de la letra.

¡Vamos allá!

La primera premisa que tenéis que tener en cuenta es la siguiente: mentalizaros que el uso de un buen protector solar es vital para cuidar vuestra piel. Mientras estáis en casa, preparándoos para salir a entrenar, es el momento ideal para aplicar la loción en la piel. Calculad unos 30 minutos de acción anteriores a la actividad física. Daréis el tiempo suficiente a vuestro cuerpo para que la absorba. Es muy importante utilizar un protector estéril, que contenga una fórmula libre de conservantes tóxicos, como pueden ser los parabenos.

Aseguraros también, que el producto que estáis utilizado es especializado para deportistas. La exposición al sol aún es más agresiva cuando pasamos horas haciendo ejercicio: moviendo el cuerpo y provocando sudoración. Si no utilizamos el producto adecuado, la transpiración hará que desaparezca de la piel antes de tiempo, provocando marcas en la piel o incluso quemaduras. Lo óptimo es utilizar un protector que garantice una eficacia de al menos 80 minutos de exposición y que resista doblemente a los efectos de la transpiración y del agua.

el maillot señales playa

¿Por qué es necesario que el efecto dure tanto tiempo? Pensamos en vosotros y en vuestra comodidad, tanto en los entrenamientos como en las competiciones. En en caso de las competiciones, somos conscientes que por falta de tiempo o por distracción, no os podéis volver a aplicar la crema.

¡Lógico, no entretenerse cuando os jugáis el tipo! La única alternativa viable es que os aseguréis que la crema os protege el máximo tiempo posible. En cuanto a los entrenamientos, lo tenéis más fácil: podéis añadir a vuestra equipación un protector de formato reducido, especial para profesionales y viajes. Encontraréis tamaños de tan solo 50 ml ¡Perfectos para llevarlos siempre encima!

Y por último, recordaros: conseguid un producto con efecto Water in Oil. Al finalizar el entrenamiento lo agradeceréis, ¡sin duda! Es muy molesto estar encima de la bicicleta y notar la piel pringosa. Esta fase externa oleosa creará una barrera protectora invisible que hidratará y revitalizará en profundidad la piel. Se trata de conseguir una emulsión altamente biocompatible.

Estamos seguros que si tenéis en cuenta estos consejos, no os identificaréis nunca más entre el ying y el yang cutáneo.

Os animamos a probar estas  indicaciones y…¡Contadnos el resultado! Estaremos encantados de compartir con el resto de amig@s vuestra experiencia